TI Y SUBESTACIONES

Aplicaciones principales:

Centros de datos.
Salas de servidores.
Salas de ordenadores.
Granjas de servidores.
Salas de interruptores.
Refugios.
Subestaciones y salas de transformadores.
Etc.

Un incendio, en un centro de datos por ejemplo, puede tener serias consecuencias: que los sitios web no funcionen, que miles de usuarios y empresas no puedan enviar y recibir correos electrónicos, que los sitios de comercio electrónico y los servicios públicos permanezcan inactivos durante horas, además del consiguiente perjuicio económico debido a la interrupción. Los sistemas de extinción mediante gas, que son los que se vienen utilizando tradicionalmente en los centros de datos, solo proporcionan protección pasiva e intervienen solo una vez que se ha declarado el fuego. Las presiones extremadamente altas que provoca la liberación de gas, la reavivación tras su liberación y las fugas de las instalaciones son solo algunos de los riesgos a los que tiene que enfrentarse el operario de un centro de datos. Cada uno de estos riesgos puede desencadenar pérdidas de datos, de clientes y, por tanto, de negocio.

Según el artículo sobre agentes limpios de protección antiincendios para salas de ordenadores de Mark l. Robin, el perjuicio económico que provoca un corte en una red informática puede superar el millón de dólares por cada hora de inactividad. Ahora más que nunca, dada la oferta siempre creciente de servicios basados en la nube, resulta vital eliminar completamente los riesgos de incendio.

Afortunadamente, la evolución tecnológica ha salvado un número de dificultades técnicas, y ha hecho que sea posible proteger permanentemente este tipo de espacios del riesgo de incendios gracias al método N2 FIREFIGHTER® de alta fiabilidad.